Un tribunal sueco ordenó a una ciudadana delimitar una zona de no fumadores en su propio jardín, tras la queja de un vecino abogado que aseguraba no poder soportar el humo que llegaba hasta su casa y que lo obligaba a veces a llevar una máscara, informó este jueves el diario Sydsvenskan. «Voy a acatar la decisión del tribunal porque me da miedo tener que pagar multas, pero estoy furiosa», declaró la fumadora al rotativo sueco. El vecino antitabaco pidió a la justicia que prohibiera fumar a la mujer, pero el tribunal, que envió a sus funcionarios al terreno, emitió una sentencia salomónica: delimitó una zona prohibida permitiendo a la vez a la fumadora encender su cigarrillo en una pequeña área de la parcela.
martes, septiembre 04, 2007
Del más allá
Al rumano Florin Radu Hretu, de 27 años, le pareció ver un fantasma cuando su madre se apareció en su puesto de trabajo, instantes después de él pedir un préstamo para pagar su funeral. Y es que la visita le costó su trabajo y una reputación digna de Pinocho. Sin saberlo, la madre de Radu protagonizó una resurrección nada milagrosa que destapó la mentira de su hijo, quien momentos antes había pedido prestado a su jefe unos 250 dólares para pagar su sepelio. Nada, que una mentira puede ser la distancia más corta del más allá al mundo de los vivos... con despido incluido.
Despechado
En Irlanda del Norte, un hombre cercenó de un mordisco la serpiente de su novia durante una riña y aseguró que la mascota tenía un gusto exquisito. Shane Cooke, un albañil de 33 años, fue acusado ante el tribunal de Belfast de agredir a su novia, Coleen McGleenon, y de torturar y matar a su pitón. Los abogados de la víctima denunciaron que Cooke la golpeó dos veces con la cabeza y luego tomó la sierpe, se la puso en la boca y le cortó la cabeza con sus dientes, tras lo cual le espetó que la víbora estaba «deliciosa». ¡Hum, a ver cómo le sabe ahora su condena!
Tomatina
A tomatazo limpio unas 40 000 personas protagonizaron la tradicional fiesta de la «Tomatina», en la localidad española de Buñol, donde se arrojaron 115 toneladas de esa verdura. La tradición, que surgió en 1945, constituye una «fiesta de interés nacional» en España desde 2002.
Dentudo
Un malayo, apodado el «rey del diente» movió un tren de siete vagones utilizando una cuerda de acero que agarró con su boca para marcar un nuevo récord mundial del mayor peso tirado con los dientes. Rathakrishnan —así se llama el intrépido— tiró del tren de casi 328 toneladas de peso por una distancia de casi tres metros ante decenas de curiosos congregados en una estación de Kuala Lumpur. Así, este fortachón, que atribuye el vigor de su dentadura a una profunda meditación, logró en dos intentos su hazaña, que solo interrumpió unos instantes para relajar su mandíbula.
Hogar, transitado hogar
Un alemán teme haber construido su propia tumba, después de que un vehículo se estrelló contra su casa por décima vez. Manfred Sedlazek, de 59 años, se niega a abandonar la vivienda que edificó en plena curva de una transitada carretera, aunque asegura que esa podría ser su única alternativa para sobrevivir. Y es que al regresar a casa tras salir de compras, Sedlazek descubrió un camión de 40 toneladas «estacionado» en medio de su sala. Antes de esta colisión, otros nueve accidentes habían destruido la cocina, el dormitorio y el jardín de la casa de dos plantas que Sedlazek comparte con su esposa. Solución: ¡Se permuta!
lunes, agosto 06, 2007
Puja, puja!
Un ladrón indio que robó un collar de oro y se lo tragó, ha sido forzado por la policía a comer platanitos con la esperanza de que ese laxante natural permita recobrar la joya. Sheij Mohsin, de 36 años, arrebató la alhaja, valorada en 1 110 dólares, a una mujer en Calcuta. A pesar de que la policía le efectuó un registro minucioso, el collar no apareció, y Moshin se hizo el inocentón, pero un testigo dijo haber visto cuando se lo tragaba. Una radiografía comprobó lo dicho, y los médicos recomendaron... plátano, mucho plátano maduro. El caco se negó, pero al ser advertido de que podría ser operado para recobrar la joya, transigió sin demora, y ya se ha comido 40 frutas. ¡Puja, puja, muchacho, que ahí viene la cuchilla!
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