lunes, marzo 26, 2007

Ya era hora

EL taxista con más experiencia de Londres, Alfred Collins, se ha jubilado tras 70 años de buenos y leales servicios a bordo de uno de los célebres taxis negros de la capital británica, y cuando él alcanzó ya los 92 años de edad. En realidad Collins dejó el oficio hace dos años, aunque conservó su permiso de conducir y solo ahora se despidió del volante. «Tengo el placer de haber encontrado gente de todo tipo: políticos, famosos, y la formidable población británica", declaró el nonagenario, quien tuvo la oportunidad de llevar a la ex primera ministra Margaret Thatcher y a la actriz Joan Collins.

martes, marzo 13, 2007

Prendido por goloso

Un holandés de 26 años fue sorprendido por un transeúnte cuando forzaba la puerta de un auto aparcado en la ciudad de La Haya, tras lo cual se dio a la fuga en una bicicleta. Sin embargo, la policía logró capturarlo unas calles más allá, gracias a su debilidad por los caramelos, pues en sus bolsillos encontraron cristales rotos y... un paquete de las mentadas golosinas, varias de las cuales fueron halladas asimismo en los vehículos forzados donde el hombre las había dejado caer inocentemente. Ahora chupará caramelos ¡en prisión!

Arrollada

En Portugal, una anciana de 77 años quedó ilesa, sin sufrir el más mínimo rasguño, después de que un tren le pasara literalmente por encima. María Dolores Ramos resbaló cuando cruzaba la vía férrea situada cercana a su casa y no pudo levantarse debido a su artritis. La mujer se sentó en medio de la vía, esperando que alguien pasara para ayudarla, mas para el colmo de las fatalidades el que acudió sin retraso fue un tren, ante lo cual la anciana solo atinó a tenderse entre los raíles y rezar. Afortunadamente, la pesada maquinaria le pasó por encima sin tocarla, luego se detuvo y el conductor ayudó a la anciana a salir de debajo de uno de los vagones. ¡Uff, por poco le dan botella sin pedirla!

Separación radical

Un alemán de 43 años a punto de divorciarse de su mujer, decidió hacer una división de bienes por «mano propia»: serruchó la mitad de su casa y se la llevó con un camión montacargas. Antes, midió el inmueble de una sola planta que utilizaba como casa de verano, cuyas dimensiones «eran» ocho metros de largo por seis de ancho, y comenzó a aserrarla sobre la azotea y las paredes. Luego, amarró su «mitad» al camión, la extrajo del suelo y condujo el vehículo hasta la casa de su hermano, donde está viviendo desde lo ocurrido. ¿Habrá serruchado todo lo demás?

lunes, marzo 05, 2007

Shhhh!

El Consejo Deliberante de la ciudad de Clifton, en Nueva Jersey, espera introducir una norma para limitar los ladridos de los perros. Si bien la ciudad ya posee leyes contra la contaminación acústica —la cual incluye los aullidos constantes—, el objetivo de este proyecto es multar con 250 dólares a los canes «ruidosos» que ladren más de media hora durante dos días consecutivos. Sin embargo, y afortunadamente para muchos dueños de mascotas, las autoridades afirman que estas leyes son difíciles de cumplir, pues la ciudad inscribió tan solo este año a 3 756 perros. Así que los otros se salvan: ladrarán «gratis».

Ruta del yuga?

Menuda impresión se llevaron varios israelíes que viajaban en autobús cuando una instructora de yoga irrumpió con un altoparlante para enseñarles a respirar correctamente. Miri Harovi, una instructora de yoga de 21 años de trayectoria, les pidió estirar los brazos hacia arriba y doblar la cabeza hacia adelante. Además, les enseñó una serie de ejercicios que se pueden realizar mientras se está sentado. Así el «autobús del yoga» continuará rodando durante tres semanas más, aunque ya una empresa de transportes de Tel Aviv se entusiasmó con la idea. ¡Ommmmm!

Esposa demanda a italiano por no decir que es impotente

Un italiano fue obligado a pagar una multa de 200 000 euros por casarse con su novia sin decirle que padecía impotencia sexual. La demandante afirmó que su marido, Luca Prodi, de 26 años, insistía en esperar hasta después del matrimonio para tener sexo, hasta que por fin descubrió la verdad en la noche de bodas. Los jueces afirmaron que la muchacha tenía derecho a conocer la «sorpresa» que le tenía preparada su pareja antes de sellar el contrato nupcial, por lo que obtuvo el divorcio. Como si fuera poco, Prodi tuvo que pagar también 30 000 euros por los gastos del juicio. Sorpresa, ¿no?