lunes, marzo 26, 2007

Anjá!

La desorientación le jugó una mala pasada a un joven argentino que, tras robar una motocicleta, se extravió, y al pedirle ayuda a un hombre en una esquina, recibió una lluvia de puñetazos... del que resultó ser la víctima del atraco. No menos perplejo quedó el dueño del vehículo, quien luego de hacer la denuncia, vio delante de sí al que minutos atrás lo había asaltado. Así, aprovechó la confusión para derribar al ladrón a puñetazos. Su reacción fue seguida por unas 40 personas que pronto rodearon al infortunado malandrín, el cual debió ser rescatado por la policía y conducido a un hospital con el rostro más que amoratado. Para la próxima, ¡sal con una brújula!

Faldas a la fuga

Dos reclusos de una cárcel de Sao Paulo huyeron vestidos de mujer y además liberaron a otros presidiarios. Ambos malhechores sorprendieron a dos guardias penitenciarios con un revólver y los tomaron como rehenes, mientras estos desalojaban de las celdas a varias mujeres, tras el horario de visita. Un celador avisó a la policía y las autoridades de la prisión debieron negociar la liberación de los rehenes con los travestis, digo reclusos, que seguían en la cárcel, aunque ya habían posibilitado la fuga de 82 compinches. ¡Vaya numerito!

Can helado

Un chihuahua sobrevivió varias horas en un congelador, al que fue a parar después de que cinco ladrones, que entraron a robar en una casa de California, no hallaron mejor lugar para «neutralizar» al animal que los importunaba con sus continuos ladridos. Los malhechores fueron detenidos por la policía acusados de robo, pero el dueño de la casa denunció también que su perrito había desaparecido. Finalmente, los ladrones «cantaron» y el perro fue rescatado vivo y coleando, donde sin duda aprobó con nota sobresaliente el curso de esquimal.

Gritón

Hablando de sonidos irritantes, un niño de tan solo cuatro años mató a 443 pollos en un pueblo de Jiangsu, provincia oriental de China, utilizando únicamente su potente voz. El extraño episodio ocurrió cuando el pequeño acompañó a su padre a una granja para entregar unas bombonas y un perro lo asustó con sus ladridos. El niño comenzó a proferir gritos de terror y, a su vez, sembró el pánico entre las aves del gallinero cercano, que se pisotearon unas a otras hasta morir aplastadas muchas de ellas. ¡Ojalá y no cante en la ducha este muchacho!

Música maestro!

Una encuesta realizada en Gran Bretaña reveló que el peor sonido del mundo es, por amplio margen, el ruido de un hombre vomitando. El estudio, acometido por el profesor de ingeniería acústica de la Universidad de Standford, Trevor Cox, permitió que más de un millón de personas eligiera el peor sonido entre 34 posibilidades. Así, según la mayoría de los encuestados, el ruido del vómito fue el ganador, seguido del sonido de prueba de un micrófono; mientras el tercer lugar fue compartido por el llanto de los bebés y el chirrido de ruedas del ferrocarril. ¡Qué música saldrá de esa orquesta!

Priapismo

Los veterinarios de un acuario belga deberán amputarle el pene a una iguana que sufre de erección continua desde hace semanas. El miembro de Mozart —que así se llama el reptil— se infectó durante la cópula, en la que presuntamente fecundó a una de las cuatro iguanas hembras con que cohabita. Sin embargo, ninguno de los tratamientos aplicados por sus cuidadores pudo «apaciguar» la virilidad del animal, y ahora van a la tremenda, aunque para la buena fortuna de Mozart, la pérdida del miembro no afectará su instinto sexual ni su capacidad reproductora, pues las iguanas poseen dos penes que funcionan de manera totalmente independiente. ¡Vaya suerte!

Y nada pasadito de copas

Un pasajero chino, por más señas dibujante y acompañado de su secretaria, compró en una tienda del principal aeropuerto de París vino y cognac por valor de 23 000 euros, todo un récord para la instalación según anunció la empresa Aeropuertos de París (ADP). La compra de apenas una decena de botellas, incluía un Mouton Rotschild de 1945 (13 800 euros), un cognac de 1806 valorado en 5 000 y un Côtes du Rhone de 1978. Y parece que no las descorchará porque se le conoce como coleccionista de botellas muy raras...