viernes, mayo 11, 2007

Excursión atropellada

El amor puede romper un corazón, pero también las costillas, los brazos y más
tarde las piernas. Le sucedió a Hubert Hochstetter, una adolescente del
poblado austríaco de Kainisch, quien en medio de un romántico viaje en
tractor con su pareja de 22 años, terminó cayendo del vehículo. Al ver a su
amada en el suelo, el novio entró en pánico y decidió poner marcha atrás para
acudir a su rescate, aunque probablemente olvidó que estaba a bordo del
vehículo y, con sus tres toneladas de peso, volvió a pasarle por encima. Tras
ser llevada de urgencia al hospital, la joven no sufrió mayores consecuencias
para su salud, aunque de ahora en adelante seguro se ahorrará los paseos
románticos.

viernes, mayo 04, 2007

Adios a las libras!

Cualquiera que necesite librarse de un par de kilos, debería considerar los esfuerzos del estadounidense Michael Hebranko, quien logró perder un cuarto de tonelada desde que comenzó su guerra contra la obesidad. Hace varios años, las autoridades debieron romper una pared de la casa de Hebranko y elevarlo hasta una ambulancia especial para llevarlo a un hospital donde fue sometido a tratamiento: 1 400 calorías diarias y ejercicio moderado. No en balde las autoridades de Nueva York decidieron entregarle una medalla por la proeza de bajar desde más de 450 kilos hasta su peso actual de 207 kilos.

Patata explosiva!

En España, un hombre encontró una granada cuando estaba sacando patatas de un saco procedente de Francia y cogió una que por su peso y forma le resultó sospechosa, por lo que decidió alertar a la policía. Una vez en el lugar, un especialista en explosivos procedió a la recogida del proyectil de 60 milímetros de largo y cien de ancho para su estudio, análisis, almacenaje y posterior destrucción. Según el autor del hallazgo,la granada estaba recubierta de tierra y a simple vista parecía un tubérculo. ¡Menos mal que no trató de freírla!

Obligada anciana británica a permutar por conducta antisocial

Una británica de 81 años que le hizo la vida imposible a su vecina durante una década, fue condenada a una permuta forzosa, tras violar las restricciones que le había impuesto la justicia por su comportamiento antisocial. La acusada, Dorothy Evans, mantenía una verdadera contienda con cualquier vecino que se mudara a la casa contigua a la suya, a los que acusaba de unas ocasionales inundaciones que le impedían vender su propiedad. Así llamaba constantemente prostituta a su vecina y le decía a la hija de esta, de 13 años, que era una bruja e iba a echarle un mal de ojo y matar a su perro, además de pegarles con el bastón. ¡Vaya malas pulgas las de la anciana!

miércoles, mayo 02, 2007

Mala digestión?

En Gran Bretaña, un hombre de 35 años fue incapaz de digerir un «no» por respuesta y se cortó el pene con un cuchillo de cocina. La insólita protesta tuvo lugar en una pizzería londinense, donde un mesero se negó a brindarle servicio inmediato al susodicho demandante, que inmediatamente entró en paroxismo, corrió hacia la cocina y se hizo de un cuchillo, tras lo cual se abalanzó sobre una mesa, dejó caer los pantalones y se automutiló, mientras los comensales huían entre gritos. El hombre fue trasladado con el miembro cercenado en una bolsa de hielo a un hospital, donde los cirujanos tratarán de reimplantárselo en la primera operación de este tipo en el Reino Unido.

Mordedora

Aunque la tolerancia y el ecologismo casi siempre convergen en un mismo sentido, también pueden entrar en contradicción, como lo demostró una mujer neozelandesa que mordió a otra en el rostro, tras pedirle que apagara su cigarrillo y recibir una negativa. Con varias copas de más, Annie McCullum perdió los estribos y el episodio concluyó con la fumadora en un hospital, esta vez por una afectación lejos de sus pulmones. El médico de turno omitió cualquier comentario respecto a los riesgos de fumar, pues ni él mismo imaginó que el cigarrillo pudiera provocar mordeduras.

Payaso-caco

En Bolivia, una mujer fue asaltada por un sujeto que identificó ante la policía como el payaso que había contratado para animar la fiesta de cumpleaños de su hijo. Milena Doria no pudo contener su sorpresa ante el último e increíble número del payaso, quien se llevó 1 300 dólares en efectivo y dos teléfonos celulares, tras apuntarle con una pistola que no era precisamente de juguete ni mucho menos de agua. Tras estudiar la vivienda durante el show, el «payaso ladrón» regresó más tarde a sacarle a la mujer algo más que una carcajada. ¡Qué payaso, digo, malandrín!