El ave parlante no cesaba de hablar y Urrutia de pelear. Cuando la mujer se negó definitivamente a desprenderse de su cotica, el marido, en una crisis, le puso cola loca en el pico y también le pegó ambas patas. Pero la esposa, ni corta ni perezosa, con agua tibia logró sacarla de tan penosa situación. No se relata el final de esta historia, aunque se deja en el aire la duda de si el hombre habría intentado después hacer fricasé de cotorra.
viernes, abril 08, 2011
Cotorra inmóvil
Descuido
Pero grande fue su sorpresa al comprobar que del violín de marras no quedaba ni rastro. Nadie se explica por qué no se llevaron ambos objetos, tan relacionados como lo pueden estar un guante con las pelotas. Lo cierto es que a Emérito no le va a quedar más remedio que gastarse la plata y comprarse otro violín, pues nadie ha logrado sacarle un fa y mucho menos un sol… a un estuche.
Hasta en la sopa
El chismoso trascendido no cuenta sin embargo cómo negociaron ambos el engorroso asunto pues, sin lugar para las dudas, estaban compartiendo el mismo pecado. Ni que lo ideara el mismísimo Satanás. Vivir para ver… sorpresas.
jueves, abril 07, 2011
El dinero en el colchón y el colchón a la basura
La madre salió corriendo hacia vertedero de basura de Khyria, localidad cercana a Tel Aviv, pero ya era demasiado tarde. El colchón y el millón de dólares habían sido despachados hacia un vertedero gigante de 3.000 toneladas, dónde desaparecieron para siempre a pesar de varios días de infructuosa búsqueda.
Un patrón generoso
Mujeres militares piden sostenes de combate
Para colmo, los sostenes comunes y corrientes no están diseñados para los rigores de la vida militar. “No están adaptados para las situaciones de combate ni de incendio y se sueltan con demasiada facilidad” , se quejó el Consejo de mujeres soldados de Suecia, que exigió “sostenes de combate” .
jueves, julio 08, 2010
¡CUIDADO, MUCHO CUIDADO!
Pero el ejemplo más práctico de que cuando uno ve a un oso debe, de inmediato, poner los calcañales en polvorosa lo ofrece el siguiente suceso, ocurrido en Pennsylvania: una mujer de ese estado resultó muerta instantáneamente de un puñetazo propinado por un oso de 160 kilogramos, reportó CNN.
La pobre Nelly Ann Walz, de 37 años, intentó alimentar al animal que, según dice el cable, tenía tres metros de estatura, lo cual me parece mucha estatura para un solo oso.
Las autoridades locales investigan el hecho y el mamífero ya no podrá repetir su fechoría, pues lo cosieron a tiros.
Otra información procedente de la norteña nación revela que una banda de mapaches atacó a una anciana de 74 años. Lo que no dice es en que estado quedó la susodicha.